Los problemas del lenguaje oral en los niños del ciclo II
Date
2026-02-16Author
Barrera Campoverde, Bequi Paulina
Saavedra Pinedo, Patricia
Metadata
Show full item recordAbstract
El desarrollo del lenguaje oral durante la primera infancia es uno de los pilares
fundamentales para lograr la socialización, expresar emociones y alcanzar el éxito en el
aprendizaje escolar posterior. Esta monografía que lleva por título: Los problemas del lenguaje
oral en los niños del ciclo II, trata de una forma sistemática y rigurosa una de las problemáticas
más recurrentes en el ámbito de la educación inicial, centrándose específicamente en los niños
de 3 a 5 años (Ciclo II). Mediante un análisis estructurado en tres capítulos esenciales, la
presente investigación pretende no sólo identificar las manifestaciones de estos trastornos; sino
también desentrañar los orígenes de los mismos y el impacto multifactorial que producen en la
vida del menor. La escuela y la familia aparecen aquí como escenarios críticos donde la
detección temprana puede cambiar drásticamente el curso del desarrollo comunicativo del niño
Las dificultades en el desarrollo del lenguaje oral durante la etapa inicial trascienden la simple
articulación de palabras, convirtiéndose en un factor determinante para el crecimiento integral
del infante. Cuando un niño presenta limitaciones para expresarse, se genera un efecto dominó
que impacta, en primera instancia, su esfera emocional, manifestando cuadros de frustración,
aislamiento o baja autoestima al no ser comprendido por sus pares. Esta barrera comunicativa
dificulta la inserción en dinámicas de juego simbólico y actividades grupales, elementos
esenciales para el aprendizaje social. Asimismo, en el ámbito cognitivo, la carencia de una
estructura verbal sólida interfiere con la adquisición de la conciencia fonológica, lo cual
representa un riesgo directo para el éxito en los procesos futuros de lectoescritura. La falta de
intervención oportuna ante estas consecuencias no solo ralentiza el desempeño académico
inmediato; sino que puede consolidar brechas de aprendizaje difíciles de cerrar en años
posteriores. Por ello, es imperativo que los docentes identifiquen estas señales como un desafío
multidisciplinario que requiere atención pedagógica y apoyo emocional constante en el aula


